Ha llegado la segunda unidad. El Ayuntamiento de A Coruña completó la pasada semana la incorporación de los dos elevadores portaféretros Torrelemar que había encargado, y el nuevo equipo se ha destinado a cementerio.
Entre una entrega y otra han pasado varios meses de trabajo real con la primera máquina, tiempo suficiente para saber si la elección fue acertada. La verdad que nos a sorprendido ha sido un acierto total se comporta fenomenal en cuestas, grava, bordillos, pasillos en los que no caben dos personas de frente y sepulturas a las que solo se llega por un camino de tierra. Un elevador que no pueda moverse por ahí no sirve, por buenas que sean sus prestaciones sobre el papel.

El modelo elegido resuelve precisamente eso. La tracción a las ruedas delanteras le permite acceder a puntos del recinto a los que antes había que llegar cargando el féretro a mano, y el accionamiento eléctrico deja el trabajo en manos de uno o dos operarios donde antes hacían falta cuatro. Las maniobras del motorizado y control en elevacion, ha eliminado el momento más delicado de toda inhumación.
«Declaración breve del responsable del servicio: cómo ha cambiado el trabajo diario»,
Con la segunda unidad, el servicio municipal de cementerios puede atender simultáneamente inhumaciones en distintos recintos sin trasladar la máquina de un lado a otro, algo que en jornadas de mucha actividad marcaba la diferencia.
Los equipos han sido fabricados por MarcoTaller MTC, S.L., de Zaragoza.
